Número 15 | Noviembre 2017


 

¿Qué es un hombre?

En esta entrega Diana Montes Caballero intenta llevar la pregunta ¿Qué es un hombre? más allá del semblante. Su recorrido nos ofrece una perspectiva de la respuesta que puede ofrecer un psicoanálisis orientado por lo real.

También en este número, Alexandro Simancas entrevista a Pita Cortes, documentalista sonora y productora de distintos programas en Radio Educación, emisora que ha acobijado a la Red MenEngage México y el grupo "Cómplices por la equidad"

Pita Cortes comparte como comunicadora social, la lectura que hace de los varones en el México de hoy, su interés por el papel del hombre en la nueva estructura social y hace énfasis en el daño que han hecho y siguen haciendo los estereotipos masculinos, al momento de reflexionar sobre la posición que le toca tomar a cada varón sobre su posición como padre, pareja, trabajador, entre otras.

Sin duda un material interesante, y que será abordado desde el psicoanálisis de orientación lacaniana en las II Jornadas de la NEL-Ciudad de México

¿Qué es Un hombre? Una lectura que no es del semblante

Por Diana Montes Caballero

Desde el comienzo de su enseñanza y bajo el auge del estructuralismo, Lacan se sirvió del descubrimiento freudiano de la Bejahung (1), para señalar que necesariamente hay una relación de consentimiento entre los sujetos y las relaciones imperantes de su tiempo; en palabras llanas ello implica que el lenguaje, la cultura y el Otro anteceden lógicamente nuestra existencia. Años más tarde, y gracias a la invención del único objeto que no hace serie —el objeto a—, esta intuición se formalizó al proponer que los discursos son modalidades típicas establecidas vía el lenguaje que regulan las relaciones de subjetivación y prácticas corporales entre los individuos que comparten un tiempo y un espacio en la realidad concreta. En este sentido, es discursivamente y vía las identificaciones que los cuerpos hablantes creamos ficciones para hacer existir lo que no hay: la relación sexual. ¿Qué condiciones del discurso hacen hoy resonar con tanta fuerza las preguntas sobre qué son y qué quieren los hombres?

En 1938 Lacan escribió que algo no andaba más con relación a la masculinidad. Advertía en el cada vez más acelerado declive de la imago paterna, una crisis que no interpretaba de modo catastrófico ni alarmista, incluso se preguntaba si el psicoanálisis no estaba también propiciando esto.

"Cualquiera que sea el futuro, esta declinación constituye una crisis psicológica. Quizás la aparición misma del psicoanálisis debe relacionarse con esta crisis." (2)

A lo largo de su enseñanza, jamás mostró nostalgia por los "verdaderos hombres" ni se preocupó por el porvenir de los desgraciados. En su lugar, se preguntó e intentó formalizar lo que cada caso decía sobre los efectos de la declinación de los (tradicionales) Nombres-Del-Padre. Así, encontró en el caso Hans la paradójica producción de lo que después problematizó como (falso) discurso capitalista y ascenso al cénit del objeto a.

"Hans —escribió en 1954— se sitúa en determinada posición pasivizada, y cualquiera que sea la legalidad heterosexual de su objeto, no podemos considerar que agote la legitimidad de su posición." (3)

Este caso es paradigmático porque ubica la imposibilidad lógica de los hombres contemporáneos, para acceder legítimamente a una posición viril, aunque tomen como objeto de amor a algo que parece del Otro sexo. Hoy los hombres, como el pequeño Hans, se encuentran feminizados y a la espera de que la iniciativa venga del otro, pues desde hace tiempo no saben cómo ejercer la función paterna debido a la insostenibilidad de los semblantes. ¡Ya no hay hombres! ¿Qué quieren los hombres? son quejas y dudas neuróticas por el lado del semblante que apuntan hacia Un real: ¿Qué es Un hombre?

Si el psicoanálisis no es una charlatanería más, es porque apuesta con ignorancia docta a que esto se resuelva de uno por uno, vía la identificación a lo real del síntoma y a la desidentificación o caída del objeto a. De ahí que las pocas respuestas que se han dado hasta ahora, aquéllas que conocemos como pases, no sean del semblante, sino ónticas.

¿Y qué significa esto? Una escritura se produce desde el diván cuando se va más allá sin dejar de servirse de la paradójica ontología que nos legó Lacan, la de la falta-en-ser. Es decir, no es por la vía de la búsqueda del deseo ni por el desvelamiento de la verdad en la palabra, pero tampoco sin ellas, que se puede demostrar la existencia de Un hombre.

¿Qué es Un hombre? No hay respuesta teórica, hay demostración lógica bajo el empuje ético de al menos uno que se apuesta/acuesta hasta las últimas consecuencias. Una experiencia que no es lineal ni evolutiva, sino una travesía que hace ir y venir, avanzar y regresar dando carácter vivo a la letra, es decir, a lo que es, no al ser. ¿Y qué es lo que se es? Un ser de goce parlante que tiene un cuerpo que se conmueve y (des)anuda mucho más por lo que hace signo, que por toda la plenitud de sentido de la palabra. En este sentido, los testimonios de pase nos son necesarios pues responden cuestionamientos sobre la existencia sexuada desde el resto.

Del ser el soplo que le faltaba al Padre, analíticamente se puede dar una respuesta más consistente que desde cualquier experimento neurocientífico a través de estas letras: "Y el soplo devino signo… la reducción deja un funcionamiento que me hace constatar, es lo que puedo decir por ahora, que ya no inflo más el globo del nombre del padre." (4) ¿Qué nos transmite este testimonio de pase? Que Un hombre es uno que no infla más el globo del nombre del padre. Respuesta sin ideología que emerge tras el atravesamiento del fantasma, abriendo al consentimiento a la diferencia y a un saber sobre el goce que no pasa por el conocimiento.

En consonancia con Miller, Un soplo es Uno como Un hombre es Uno a manera de nudo:

Uno
∃x F(x)

Referencias:

1. Freud advierte que una denegación implica necesariamente una representación de la cosa negada y, por lo tanto, la existencia de una afirmación (Bejahung) simbólica anterior. Ver: Freud, S. "La negación" (1925), en Obras Completas. Tomo IXX. Amorrortu. Buenos Aires. 1996.
2. Lacan, J. La Familia (1938), Argonauta, Argentina, 2003. pág. 92.
3. Lacan, J. "Clase XXIV "De Juan el fetiche al Leonardo del Espejo". El Seminario 4: La relación de objeto (1956-1957), Paidós, Argentina, 2005. pág. 418.
4. Tarrab, M. "Y el soplo se vuelve signo". Primer testimonio como A.E. EOL, Buenos Aires 25/4/06 y en el IV Congreso de la AMP en Roma 15/7/06. En: http://www.eol.org.ar/template.asp?Sec=el_pase&SubSec=testimonios&File=testimonios/tarrab_soplo.html

Entrevista a Pita Cortés

Por Alexandro Simancas

 

Nueva Escuela Lacaniana Ciudad de México | (55) 7028 4439
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