Investigar es riesgo. Riesgo que se asume con una apuesta desde aquello en lo que se cree, desde aquello en lo que uno pone el cuerpo todos los días: en nuestro caso, el psicoanálisis y su clínica. Así mismo, investigar es transmisión. He allí el fundamento de nuestra Colección Mundo Psicoanalítico. Esta exposición de Luis D. Salamone, que ofreciera para la NEL-Cali, sobre un tema tan vigente como el de las drogas y su abordaje desde el psicoanálisis.
Salamone investiga sobre adolescentes que se refugiaron en los no-espacios de la ciudad, para acompañarse en la no-compaa de otros como ellos. Y tras ellos, las ruinas del Nombre del Padre. Referencia de Lacan al padre invocado por Paul Claudel, ᭩se, el de la función fallida en el gozar de su hijo. Padre humillado al que tan precisamente hace referencia Salamone. Ese padre que hace serie con el de Freud-niño. Padre impotente que recoge el sombrero sobre el estiércol; ese mismo padre que un día dijera "este muchacho no llegará a nada".
Ruinas del Nombre del Padre y un ideal que ya no es garantía de nada. El ideal está más del lado del imposible, y lo imposible es partenaire de la depresión. Pueden entonces, aparecer el alcohol y la droga como ataque al vínculo. Ideal que empuja al goce. Puente imaginario. El adolescente se queja. Ataca.
Sería interesante discutir, Luis Darío, si ese anestesiarse frente al malestar, no es hoy en día el manejo torpe de un niño generalizado que no sabe decirse padre, y con esa caída del semblante, sólo puede ofrecer a sus hijos anestesia para velar el dolor de existir. |