Radar N° 104 | Marzo 2013Ver ediciones anteriores
 
Crónicas de España II – Madrid, Homenaje a Eugenio Trías
El árbol de la vida
Mesa redonda: Jorge Alemán y Sergio Larriera, Coordinación: Luis Teszkiewicz
Biblioteca de Orientación Lacaniana de Madrid
por Viviana Berger

El árbol de la vidaLuego de la introducción de Luis Teszkiewicz, Sergio Larriera toma la palabra y surge un fallido maravilloso: dice "1911", queriendo haber dicho "2011" ¡Qué difícil hablar de la muerte! fue la interpretación. Coincido, ¡vaya que es difícil hablar de la muerte!

Entonces, se habló de la vida y de la obra de Eugenio Trías. Se expuso el esquema elemental de lo que fue su construcción filosófica en relación al límite, cómo pensaba el ser y el mundo, subrayándose su articulación, novedosa, Heidegger-Lévy Strauss-Lacan.

El árbol de la vidaLos discípulos contaron sobre su primer encuentro con el maestro en el barrio porteño de La Boca y los avatares de la vida que los reencontró en España, para de ahí en más cultivar una interlocución epistémica y humana que incidió en ellos, evidentemente, mucho más allá de lo profesional. Se dijo: "un hombre entrañable… de una acogida y un trato muy especial… sin perder nunca la dimensión con el maestro… la cosa fluía… muy generoso".

La obra de Trías es vastísima; se mencionaron algunos de sus libros – entiendo que fueron editados más de cuarenta. "El árbol de la vida" es el título del libro en el que Trías habla de sus memorias de infancia y juventud, muy particularmente, en alternancia con el surgimiento de su vocación filosófica. No tan curiosamente (luego de escucharlos a Alemán y Larriera), el texto incluye sueños y pesadillas, a través de los cuales queda demostrada la articulación en su propio inconsciente de algunas de la ideas filosóficas del autor.

El árbol de la vidaLos ponentes prepararon también una presentación con fotografías a través de las cuales relataron la historia de los seminarios que compartieron, e incluyeron también algunos trozos de filmaciones en los que se pudo escuchar al maestro directamente.

El auditorio estaba completo. Se vivía un clima auténtico y sincero, de gran cariño y gratitud. Eugenio Trías recibió en vida muchos premios y reconocimientos otorgados por diferentes instituciones del saber. A nosotros nos llegó la marca del maestro que ancló en sus discípulos.