Encontrarán en los textos que conforman esta Varité un interesantísimo desarrollo conceptual que echa luz, desde el psicoanálisis, respecto de los resortes que conforman el racismo y la segregación.
El texto de Jacques-Alain Miller, "Enemigos éxtimos", correspondiente a un capítulo de su libro "Extimidad", fue publicado en el periódico argentino, Página 12, en abril del 2010. En el mismo, JAM reflexiona sobre los efectos del discurso de la ciencia y el humanismo universal y su vocación uniformizante, en relación con la condición misma del sujeto. Dice allí, "si el problema tiene aspecto de insoluble, es porque el Otro es Otro dentro de mí mismo. La raíz del racismo, desde esta perspectiva, es el odio al propio goce. No hay Otro más que ese. Si el Otro está en mi interior en posición de extimidad, es también mi propio odio".
Sabemos que no hay identidad para el sujeto; que, en todo caso, el Otro facilita algunas respuestas a la falta en ser que lo constituye en tanto tal, pero que finalmente no logran completar su hiancia. La falta en ser, el vacío, paradójicamente, resiste al ser. En todo caso, el parlêtre se vale de los envoltorios que le ofrece lo simbólico para, a través de ellos, reencontrar el goce en el exterior como su partenaire.
Por ello JAM propone que "
ser un inmigrante es el estatuto mismo del sujeto en el psicoanálisis. El sujeto como tal, definido por su lugar en el Otro, es un inmigrante. No definimos su lugar en lo Mismo porque sólo tiene hogar en lo del Otro. El problema del sujeto precisamente es que ese país extranjero es su país natal".
La relación es moebiana: una particular relación entre el sujeto y el Otro (con mayúscula) y también, con el otro (con minúscula), que a su vez lo funda, en la que para el sujeto en tanto que hiato que anida en el Otro y no en lo Mismo -, lo más íntimo (el goce) resulta al mismo tiempo lo más exterior.
A partir entonces, de estos desarrollos, contamos con algunas claves para pensar el estatuto de la segregación y el racismo.
Nuestra colega de la sede NEL– Delegación La Paz, Bolivia, María Elena Lora*, lleva muchos años investigando sobre la temática indígena en su país y ha escrito varios trabajos al respecto. Incluimos en esta Varité un texto suyo que fuera publicado en la Revista digital Virtualia nro 22, "Las identificaciones y las migraciones indígenas", que nos aporta un enfoque para esta temática, en esta oportunidad, desde la perspectiva de las identificaciones y a partir de la problemática que caracteriza a su país.
Resulta muy interesante la presentación que nos hace de las dos caras de la identificación como soporte del agrupamiento de los sujetos: el efecto pacificante y el efecto segregativo. Dice allí, "La patología de la identificación al Ideal se entiende no solo como defender un rasgo del Ideal sino que hay que agregar que aquel que no lo tiene es alguien a ser excluido. Entonces, la identificación del sujeto a un significante ideal implica necesariamente la segregación de una parte de su ser, un rechazo de lo inaceptable desde el punto de vista del Ideal del yo".
Asimismo, aprovechamos la visita a la sede de NEL– Delegación La Paz, de nuestro querido colega de la NEL-Caracas ACP, Johnny Gavlovski**, a propósito de unas conferencias a las que fuera convocado allí. Con la sensibilidad del "extranjero" y claro está, del analista y artista que es, JG percibe y participa de la "realidad" boliviana que lo lleva a interesantes reflexiones, y cuyas impresiones, muy generosamente, nos comparte en una conversación con María Elena Lora sobre estos temas, a propósito de la transformación social que está pasando el país.
Nos confía, "Fue un viaje en el tiempo, ver a los Qallawayas (aquel que cura el espíritu) en la plaza frente a la Basílica de San Francisco, en actitud de escucha analítica, sentados en un taburete, apenas protegidos del sol con un pequeño paraguas, mientras algún aymara "decía" a su lado
Y éste analista Qallawaya, escuchaba".
Es una conversación sobre las estructuras sociales, las etnias, las determinaciones del discurso de la ciencia, los movimientos migratorios, la segregación, y el racismo, acompañadas de unas maravillosas imágenes fotográficas que JG ha captado y que nos sumergen en el clima de esa ciudad tan especial.
Desde el psicoanálisis, entendemos las razas como efectos de discurso, que se constituyen por el modo en que se transiten por el orden de un discurso los lugares simbólicos, y el modo de goce que así se determina. El asunto es qué hace luego, cada sujeto, con los modos de goce del otro. Algunos intentan imponer su forma de goce. Otros logran una convivencia.
Las inmigraciones siguen siendo hoy día una problemática no sólo de Bolivia y de México, sino totalmente vigente en todos los continentes y países, con las características particulares de la historia de cada lugar el factor "c", cultural. El discurso de la ciencia es convocado allí a dar una respuesta, que citando el texto de Jacques-Alain Miller, "por ahora (el discurso universal) no tiene siquiera la eficiencia que han tenido los discursos de la tradición, los discursos tradicionales, relativamente inertes, de una sabiduría sedimentada, que en las agrupaciones sociales anteriores permitían enmarcar el modo de goce. Nótese que estos discursos tradicionales como el de la familia ampliada, según la llamamos, porque la nuestra es reducida, que en determinado momento elaboraban cómo hacer con el otro, son los que el discurso de la ciencia objetó, arrasó; el discurso de la ciencia y lo que lo acompaña, a saber, el discurso de los Derechos del Hombre".
Así pues, en esta variedad, el psicoanálisis también tiene algo que decir.. al borde entre lo extranjero y lo natal.
Viviana Berger
* Psicoanalista, AME de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y de la NEL- Delegación La Paz, Bolivia.
** Psicoanalista, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y de la NEL- Sede Caracas ACP, Venezuela. Dramaturgo y director teatral. Autor de varios textos literarios y psicoanalíticos. Docente de la Universidad Metropolitana. |