GLIFOS
REVISTA VIRTUAL DE LA NEL-CIUDAD DE MÉXICO | Nro. 10 - AGOSTO 2018
 

FAPOL
Observatorio 1:"Las violencias y las mujeres en Latinoamérica"

Reseña del Foto Debate en el Centro Femenil de Reinserción Social de Tepepan.
Silvana Di Rienzo e Isis Nicasio

El pasado 18 de junio se realizó en el Centro Femenil un Foto Debate abierto a las internas y al personal. Este evento fue posible gracias al esfuerzo coordinado con el "Taller de Fotografía Moderna" del Centro Cultural y Bar Los Insurgentes y la Asociación Civil "Pro mujeres Cautivas", que se sumó al proyecto gestionando los permisos de ingreso y el espacio.

A partir de la iniciativa de Isis Nicasio, colega que participa en distintas actividades en la NEL-Ciudad de México y además, alumna del Taller de Fotografía Creativa, se propone a los integrantes del Taller que la muestra final del curso se realice en el Centro Femenil. Aceptaron con mucho entusiasmo la propuesta y orientaron tanto el trabajo en sus obras como los recursos necesarios para hacerlo posible. Dadas las restricciones del lugar para el ingreso de dispositivos electrónicos para registrar el evento se invitó también a un dibujante para que registrara algunas escenas. La muestra se montó en el área de visitas del Centro y la invitación era a recorrer la muestra primero y luego a participar del espacio de conversación para lo que se dispusieron sillas en círculo.

La apuesta en relación a este evento que sostuvimos con los colegas de la NEL participantes en el Observatorio, Isis Nicacio, Silvana Di Rienzo y Edgar Vázquez, fue por un lado tomar contacto directo con la población general del penal por primera vez en un espacio diferente y singular a través del arte y que se dé lugar a la circulación de la palabra a partir de allí. Por otro lado, estar atentos a las respuestas que se produjeran frente a la convocatoria al espacio de conversación, con la idea de aproximar una primera respuesta a la pregunta sobre si es posible abrir un espacio que propicie la palabra y la escucha orientado analíticamente en un Centro de estas características.

Las referencias previas que se escuchaban por parte del personal del Penal hacían constante referencia a la "apatía generalizada de las internas", a la falta de interés en diversas propuestas que se realizan en el Centro.

Una vez abierta la muestra, lentamente se comenzaron a acercar y las reacciones frente a las fotos surgieron de inmediato, algunas se mostraban muy movilizadas por las imágenes, preguntaban, comentaban entre ellas, parecía que mirar no bastaba y muchas de ellas tocaban las fotos y las recorrían con la mano.

El espacio de conversación fue iniciado por el Maestro del Taller, contando cómo había surgido la idea de llevar la muestra allí, luego se presentaron los artistas e hicieron algunos comentarios sobre las series de sus fotografías, en qué habían pensado, dónde se habían tomado, y se invitó luego a las asistentes a que comentaran lo que les había gustado, lo que no, las impresiones que quisieran compartir. Al principio se podía sentir la desconfianza, la cautela de las asistentes y el desconcierto frente a una experiencia nueva. Una de ellas frente a la invitación a participar preguntó "¿Y si está mal lo que diga?", se le alentó de todos modos y aceptó sonriente por haber sido "tomada en cuenta", "escuchada". En varios casos se hizo una invitación más personal a participar para que se animaran a dejar de lado la prudencia. La idea era transmitir que se podía decir lo que les había parecido y que no había comentarios que pudieran estar bien o mal, que se trataba de una invitación a conversar.

Lejos de la "situación de apatía generalizada", conforme fue transcurriendo la conversación sus posturas se relajaron, sus rostros comenzaron a proyectar distintos afectos y surgió la palabra. Al principio haciendo referencia a las fotos, las que les habían impactado por remitirlas a distintos momentos de sus historias, "la estación del metro por la que pasaba siempre", "el barrio donde estaba mi trabajo", "la plaza donde llevaba a mis hijos", lo que había cambiado en la ciudad. Luego, a partir de los comentarios sobre las fotos comenzaron a hablar espontáneamente de sus historias.

Sobre el cierre se agradeció la participación y se transmitió que habíamos escuchado atentamente todo lo que había surgido en la conversación y que a partir de esta experiencia íbamos a ponernos al trabajo para pensar otras propuestas.

Nuestra participación con los colegas fue principalmente desde la escucha, dejarnos sorprender por lo que pasara, o no. La respuesta encontrada superó ampliamente las expectativas, nos encontramos con mujeres "tocadas" en sus cuerpos por las imágenes y que pusieron en palabras esas resonancias, tomaron la palabra consintiendo a hacer hablar algo de su historia. Las referencias al "adentro" y al "afuera" y al tiempo, un tiempo que se vive como detenido dentro y un tiempo que pasa, con cosas que cambian, en el afuera, fueron algunos de los denominadores comunes que encontramos en la conversación.

Acercarnos desde el psicoanálisis de orientación lacaniana a nuevos espacios en nuestras ciudades, con la apuesta de que algo del discurso analítico resuene allí, nos convoca a pensar, "inventar" dispositivos que lo hagan posible y consentir al trabajo con otros, y ese es el desafío que sigue. Nos serviremos de esta experiencia y otras que vendrán para trabajar en ese sentido.

Una segunda fase de este proyecto está en relación a un documental que está realizando el equipo del Taller de fotografía sobre esta experiencia, con la idea de que además de ser exhibido en otros espacios, pueda ser presentado a las internas en el penal para retomar la conversación a partir de allí.

 

Momentos

- Una foto causó varias y singulares reacciones. Una de las asistentes, muy joven, dijo que al verla tenía ganas de llorar, que no podía más, que si no salía no iba a poder controlar el llanto y se alejó del lugar para regresar luego.

Otras comentaban entre ellas, "me acordé de mi sobrina", "yo de mis nietas", "yo sí pensé en mi hija".

-Una de las asistentes dice que hace décadas que está detenida, que las imágenes de la ciudad y ver lo cambiado que estaba todo, la hizo pensar mucho en su salida, si sería posible para ella una vida fuera del penal y cómo. Saliendo estaría sola y eso le genera mucho temor y preocupación, "no sé si podré con eso", dice.

-En una de las series de la muestra aparecían personas sosteniendo carteles con mensajes dirigidos a las internas (eran personas que estaban en un lugar turístico de la ciudad y que consintieron a participar del proyecto). Eran turistas de Perú y en los carteles habían escrito "Desde Perú…". Una de las internas que es peruana se sintió muy conmovida por esto, lo sintió como un mensaje de aliento dirigido a ella que la conectaba con recuerdos de su país, de su gente. Habló de los momentos difíciles pasados y que ella cantaba, estaba participando en un concurso de canto en los penales y, a pedido del público, cantó muy conmovida una canción para todos, un vals peruano escrito por su abuelo. Y agregó "Los tiempos de Dios son perfectos" sobre el momento y la forma cómo fue vivido el mensaje.

Muchas de ellas anotaban las frases que los mensajeros escribieron y que se quisieron guardar.

-Una de las asistentes comentó, "Yo también tengo una foto con esas alas, y sí me identifico con la frase y la enunció de nuevo: soy una mujer de alas, no de jaulas…"

-Otra de las asistentes, cuenta que lleva más de dos décadas detenida, también a partir de las imágenes de la ciudad, dice que ella viene trasladada de otro Estado y nunca vivió aquí, que conoce la ciudad a través de sus compañeras y ahora de las fotos. Contó las dificultades del encierro, que algunas imágenes le hacían referencia a la libertad y su experiencia en cárceles federales donde no se veía la luz del sol ni el cielo, a diferencia de este penal que tiene ventanas, hay jardines y espacios abiertos en el exterior visibles desde adentro, se escuchan los ruidos de la ciudad, los coches, "los perros que ladran en la calle y que no son los perros de los guardias ladrándome a mi". Habló de los tiempos difíciles que tuvo que atravesar y de cuánto le costó aceptar que no le podía seguir echando las culpas a los otros de lo que le pasaba. Otra mujer agregó que cuando vio esa foto recordó cuantas veces había pasado por ahí y nunca había valorado la vista (la foto muestra "El ángel de la Independencia") y ahora que ve esta imagen después de años de encierro recuerda cuando estuvo su cuerpo ahí y quisiera volver a verlo así.

- Me recuerda mucho cuando en verano, con el calor, llevaba a mis hijos a la fuente de la plaza y ellos se bañaban ahí, salíamos corriendo cuando se acercaba la policía porque no se podía hacer eso".

- Al final del encuentro se recolectaron algunas frases escritas por las asistentes que ellas quisieron dejarnos. Una mujer escuchaba atentamente mientras dibujaba, se le preguntó por el dibujo y comenzó a hablar. Al final del encuentro extendió su agradecimiento con un dibujo y una dedicatoria. Algunos de los mensajes que nos dejaron en sus notas: "Valoren su libertad porque vale más que estar privadas de ella, y tu vida vale más que todo el oro del mundo", "Yo soy la actriz de mi propia destrucción", "No dejes de expresar tus ideas porque es lo mejor que tienes como instrumento para tu futuro", "Cada tribulación nos hace fuertes y esa fuerza hace que nos sintamos libres y seguras de nosotras mismas", "La libertad es interna!", "Un día sin sonreír es un día desperdiciado".

Estas notas fueron una especie de "retribución espontánea" por el espacio ofrecido.