GLIFOS
REVISTA VIRTUAL DE LA NEL-CIUDAD DE MÉXICO | Nro. 10 - AGOSTO 2018
 

NOCHE DE ESCUELA: Resonancias del Congreso
Ciudad de México, 16 de mayo 2018

El analista instrumento
Marcela Almanza

El paso por este último Congreso tuvo para mí una marca muy especial, que nombraré luego bajo un significante que surge como efecto de haber participado con especial atención de dos espacios: Una cita con el pase y la Jornada clínica.

Del primero, participé desde el auditorio escuchando atentamente las elaboraciones y enseñanzas producidas por nuestros AE, procedentes de diferentes Escuelas de la AMP, en torno al dispositivo del pase. Una cita nueva, sin precedentes en el contexto de un Congreso, que nos permitió a cada uno de los asistentes seguir "más de cerca" el pulso vital de las reflexiones producidas en torno a este procedimiento que habita decididamente en el corazón de todas las Escuelas. ¿Qué se obtiene y qué es lo que resta al final de un análisis? ¿cómo se adviene analista?

De este espacio recorto una formulación que me quedó resonando: El deseo de pase en la Escuela, tiene efectos en los análisis.

Del segundo espacio, participé presentando un caso clínico que tuve oportunidad de compartir previamente en el ámbito de la NEL (vía el trabajo de los Papers) en lo que considero ha sido un verdadero trabajo de Escuela y que luego, ese día, volví a compartir en el ámbito de la Jornada clínica junto a colegas de otras Escuelas de la AMP, que me aportaron nuevas luces para pensar no solamente la lógica del caso en el contexto de la temática del Congreso, sino también en la vía de repensar una vez más, mi posición como analista practicante.

De este espacio recorto un significante: el analista instrumento.

Significante que surgió espontáneamente durante la conversación, aunque lo que se oía de principio a fin de este caso era que, el instrumento como tal, constituía para este sujeto, aquel objeto que cumplía una función fundamental en su apertura hacia el lazo social.

Adicionalmente pude resignificar, aprés coup, aquello que de este objeto encarnaba necesariamente el analista para poder orientar el caso hacia un "tratamiento posible", propiciando un recorrido analítico que permitió arribar a un cierto "saber hacer" con el goce, dando lugar a una solución singular, a partir de su paso por el dispositivo…

Como no podía ser de otra manera, ambos encuentros –Una cita con el pase y la Jornada clínica- ocurrieron también en el marco de una "babel de lenguas" típico de estos ámbitos que, más allá de la valiosa ayuda de las traducciones simultáneas, me permitió -al parlêtre que soy- sumergirme animadamente en un punto "intraducible", en un malentendido muy fecundo, vivificante, que por momentos siguió la lógica de la sesión analítica y que estuvo hecho de resonancias, de sin sentido y de un plus que funcionaba como causa… un malentendido de orden analítico, que dejó una buena marca y que me permitió hacer lazo, una vez más, con algunos otros.

Para finalizar, diría que Experiencia de Escuela, Experiencia del pase me adviene como un enunciado muy especial que me permite enmarcar ambos encuentros, pues considero que estos no serían posibles sin la dimensión del analista instrumento… un objeto muy singular, que cumple una función, que está hecho de una combinación de piezas especiales, que a veces hace parte de una orquesta y que sirve, y del cual se sirve cada quién, para llegar a tocar su propia melodía.