GLIFOS
REVISTA VIRTUAL DE LA NEL-CIUDAD DE MÉXICO | Nro. 10 - AGOSTO 2018
 

NOCHE DE ESCUELA: Resonancias del Congreso
Ciudad de México, 16 de mayo 2018

Eso que resonó del Congreso de Barcelona
Carolina Puchet Dutrénit

¿Qué se puede decir de lo que resuena de un Congreso? En mi caso se trataba de un viaje a la ciudad que me acogió varios años. Ese lugar que significó mi primer encuentro con una Escuela, con analistas de una Escuela, con mis primeras lecturas más orientadas de Freud, Lacan y Miller.

Esta vez llegué a esa ciudad de otra manera, diría desde otra posición, ahora miembro de una Escuela y con la ilusión de asistir a un primer congreso. La expectativa era muy grande y debo decir que los efectos de formación no han sido inmediatos. Agradezco que esta mesa sea un mes después, cuando puedo situar mejor algunas cosas.

Lo primero que puedo decir es que aun cuando se esperaba que Miller dijera algo, participara de algo, esto no sucedió. El Congreso igualmente fue llevado por sus organizadores y todos los que participaron de las plenarias con mucho nivel epistémico, clínico y político. Mi lectura es que Miller dio lugar a los que vienen o a los que ya de facto están llevando a la AMP. Estaba ahí en presencia, sin decir nada, pero de alguna manera sosteniendo eso que ha sido su invento. Se puso en acto algo de la permutación y eso me parece una gran enseñanza.

El homenaje a Judith ha sido también una puesta en acto de eso que hacemos los analistas, el momento de comprender y elaborar algo del duelo, de la pérdida poniéndonos a trabajar. La participación de nuestra colega Ana Viganó, nos enseñó un rasgo de ambas, que tuvo resonancias en varios colegas de la AMP. Escuché a varios decir lo mucho que les había gustado el testimonio, particularmente lo que Judith preguntó, cuando Ana pidió para entrar a la Fibol: "¿sabe leer?". Judith sin duda sabía leer el deseo de los jóvenes e incentivarlos. Ana, sabe leer lo que sucede en nuestra sede y a los que hacemos parte de ella, buscándonos un lugar.

Las plenarias fueron largas, muy largas. Se habló de la psicosis desde muchas perspectivas pero se centró la conversación en qué podemos hacer los analistas hoy ante la singularidad que nos toca vivir. Ante esos casos que solíamos pensar como raros y que hoy parece que se vuelven comunes. Escuchar cómo cada sujeto encuentra su modo de hacer con lo que goza, cómo encuentra soluciones. La jornada clínica fue una muestra de cómo los analistas en su práctica escuchan estas soluciones. El grano de locura que nos compartieron los AEs al final de dicha jornada, me permitió captar en algunos casos cómo cada uno bordeó el agujero de lo imposible e intentó hacer algo con el cuerpo que habita y goza. A mí en particular me gustó mucho el testimonio de Gabriela Grinbaum, colega de la EOL, su estilo siempre divertido y fresco me deja resonancias de lo vivo de un testimonio.

Fue también una experiencia increíble los encuentros sociales con los otros colegas, los recesos donde nos encontrábamos a tomar café, las comidas compartidas, las copas por la noche. Momentos que nos permitieron contarnos qué hacemos y cómo lo hacemos en cada ciudad donde queremos que exista el psicoanálisis.

A grandes rasgos y como primerísima elaboración estas han sido algunas resonancias del Congreso.