GLIFOS
REVISTA VIRTUAL DE LA NEL-CIUDAD DE MÉXICO | Nro. 10 - AGOSTO 2018
 

PASANDO REVISTA
Ciudad de México, 12 de agosto de 2018

Freudiana, las pequeñas grandes cosas
Conversación con Claudia González

En esta ocasión pasamos revista de la práctica de la conversación. Viviana Berger, Edna Gómez, Rosana Fautsch, Xóchitl Enríquez y Gabriel Roel conversamos con Claudia González, Directora de Freudiana Revista de Psicoanálisis de la ELP-Catalunya de la AMP (Asociación Mundial de Psicoanálisis).

Viviana Berger: "Freudiana es una Revista de Psicoanálisis editada en Barcelona bajo los auspicios de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis" –así se presenta. ¿Qué podrías comentarnos respecto de estas coordenadas políticas que definen a Freudiana y hacen al fundamento mismo de la revista? ¿Cómo determinan, luego, el contenido de cada número?

Claudia González: Bien, Freudiana es la revista de la Comunidad de Catalunya de la ELP y por tanto es una revista de la ELP con todas sus consecuencias, esto significa que Freudiana asume los fines de la Escuela en la transmisión del psicoanálisis, su extensión, pero también es una herramienta que usamos para fomentar el progreso del psicoanálisis, tanto en sus formas de investigación propias en la teoría como en la clínica. Esto incluye, para nosotros, sostener la pregunta: ¿Qué es el psicoanálisis en el siglo XXI, en el horizonte de nuestra época? Es algo que en el Comité de redacción de Freudiana –en este poco más de año y medio en que yo he asumido la dirección– hemos tratado de tener muy en cuenta. Ya lo indicaba Miller en su conferencia en Río de Janeiro en 2016, "El psicoanálisis cambia, es un hecho. Cambió, advertía Lacan maliciosamente, porque primero fue practicado en solitario por Freud y luego pasó a practicarse en pareja. Pero ha conocido muchos otros cambios, cuya medida tomamos cuando leemos a Freud, incluso cuando leemos, releemos, al primer Lacan. Cambia de hecho, a pesar de que nosotros nos aferramos a palabras y a esquemas antiguos. Supone un esfuerzo continuo permanecer lo más cerca de la experiencia para decirla, sin aplastarse contra el muro del lenguaje. Para ayudarnos a franquearlo, el muro, necesitamos un (a)muro, quiero decir una palabra agalmática que perfore ese muro. Y tal palabra, la encuentro en el parlêtre."[1] Entonces tener en el horizonte esta línea de investigación, los retos que supone, es un punto fundamental para Freudiana, los cambios en la subjetividad para el parlêtre.

Como revista de la Comunidad de Catalunya, Freudiana busca que hayan aportes de los miembros de la Escuela que están adscritos a nuestra comunidad pero también está abierta a la publicación de trabajos de todos los miembros de la Escuela, también a los socios, en función siempre de sus aportaciones y en función, claro está, de los ejes temáticos que Freudiana va proponiendo número por número. Estos ejes toman prioritariamente cuestiones que interesan especialmente al Campo Freudiano y que pueden ser objeto de un trabajo de Escuela en un momento determinado; por ejemplo, el año pasado, el número 80 estaba dedicado a "Las identificaciones y sus destinos" y esto fue pensado en torno al trabajo de Escuela que se estaba llevando a cabo por las XVI Jornadas de la ELP de ese entonces, que tenían por tema "Yo soy, todos somos... El psicoanálisis ante las nuevas identidades." Decidimos proponer esto justamente para hacer trabajo de Escuela, participando en un trabajo de Escuela. Lo mismo podría decir del tema de Freudiana 83, "El Uno", que recoge una serie de textos de referencia y trabajos sobre esta cuestión central en la última enseñanza de Lacan, que está siendo trabajada ahora mismo, con particular intensidad en toda la ELP, en un seminario que se está desarrollando en todas las comunidades de España. La entrevista en nuestra sección Signos de interrogación, habrán visto que está siempre vinculada al eje del número en cuestión, en este caso fue una entrevista a Éric Laurent que lleva por título "El Uno solo", y lo hicimos pensando en esto, en el trabajo de Escuela y en el que participa en este momento nuestra Comunidad.

Es en este sentido que Freudiana colabora con las tareas de la Escuela, en su dimensión de investigación, de enseñanza, fomentando la transferencia de trabajo entre los miembros de la ELP y creo que también más allá de la ELP, porque también está el efecto que ha producido Freudiana en cuanto a la transferencia de trabajo con otros miembros de otras escuelas: nuestra revista acoge sus producciones en un marco que las pone de relieve y les da el valor que subrayamos en cada sección de Freudiana, por ejemplo en la dedicada a los casos clínicos, a los testimonios de los AE´s, a la intersección del psicoanálisis y otro discurso. He de subrayar que nuestra revista es una revista de una significativa difusión internacional.

Por otra parte Freudiana ha tenido y sigue teniendo el privilegio de publicar en su sección La Orientación lacaniana algunos cursos de Jacques-Alain Miller, como es el caso de los últimos números, en los que hemos empezado a publicar y traducir, con la autorización de Miller, su curso Causa y Consentimiento.

VB: ¿O sea que de alguna manera Freudiana lee las elaboraciones actuales del psicoanálisis en la AMP y en la Sede y de esta lectura se define o se orientan los contenidos y los ejes?

CG: Es intentar hacer una lectura de lo que en ese momento puede interesar al Campo freudiano, a la ELP y a la Comunidad de Catalunya, pensando en cómo hacer de Freudiana un lugar en donde se puedan seguir acogiendo las producciones y exponiendo lo que se investiga en torno a estos temas de interés.

VB: ¿Y en general, publican textos inéditos?

CG: Voy a responder en relación al tiempo en que yo he sido su directora. En este tiempo le hemos dado un lugar muy importante a lo inédito. Casi te diría que la mayor parte de textos que hemos publicado en Freudiana, desde el número 79,son inéditos. Es decir, no son traducciones de textos publicados en revistas en otras lenguas. Hay algunos traducidos, sí, claro, pero nos hemos basado mucho eninvitar a escribir especialmente para un número en concreto, en torno a un tema específico. Es decir que un colega puede escribir en italiano, inglés, francés o portugués un texto exclusivo para Freudiana y nuestro equipo de traductores se encarga de traducirlo.

Entonces, primero definimos el eje y luego hacemos invitaciones a contribuir para un número determinado de la revista. En cuanto a los casos clínicos y los testimonios de AE's, están publicados solo en papel, nunca los encontrarás en la versión digital. Hay una prioridad por lo inédito. Se trata de darle un lugar importante a que los colegas y nosotros mismos investiguemos el tema, incluso a lo que ya estamos investigando. O sea que lo importante también es favorecer que nos pongamos a escribir para el tema, a leer para el tema, a ampliar un poco nuestro no saber en relación a eso y poder, a partir de ahí, producir algo escrito.

Edna Elena Gómez Murillo: Las tareas de editar y publicar una revista psicoanalítica no son cosa sencilla por lo que puede significar la escritura y la lectura en el campo que deseamos sostener. ¿Cuál ha sido su experiencia como directora de Freudiana en esta configuración de elementos?

CG: ¡Mi experiencia ha sido buenísima, excelente! Hasta el momento, para mí, ha sido de mucho aprendizaje, tanto en el campo de la política de las publicaciones del Campo freudiano, como más generalmente en lo que se refiere a la publicación y la edición. Como directora aposté –con el respaldo de la Junta directiva de la Comunidad de Catalunya– por un cambio en Freudiana. En febrero de 2016 murió Carlos Rolando, el diseñador "de toda la vida" de las portadas de Freudiana –quien por cierto fue el diseñador de las portadas de los Seminarios de Lacan en Paidós y diseñó muchos posters para jornadas de la ELP, entre otras cosas. Pasaron esos dos años sin él y yo creía que había que renovar algo de las portadas –porque al fin y al cabo, creo que la portada es como la puerta de entrada a una revista, sobre todo para el que no la conoce– y así yo aposté por una renovación y la Junta me apoyó. Convoqué a varios diseñadores que nos presentaron sus propuestas, y así fue que elegimos al actual diseñador que empezó justamente en el número 79. También aposté por cambiar el layout, es decir el interior de la revista: la tipografía, el espacio que hay entre párrafos, el encabezado, los títulos, etc.

Por otro lado, entonces, la otra parte de la pregunta: sostener la lectura y la escritura en el campo del psicoanálisis es parte de las tareas de Freudiana, claro que sí. Por eso intentamos animar a la gente a leerla por distintos medios: la revista en digital, en papel, la enviamos a las bibliotecas del Campo freudiano y la estamos distribuyendo en más lugares, en más ciudades distintas. En cuanto a nuestro deseo de cuidar la lectura y la escritura ¡ha tenido efectos! En el último año y medio –y hace muy poco que está en las redes sociales– Freudiana cuenta con más de cien nuevos subscriptores.

Xóchitl Enríquez: ¿Qué podría comentarnos sobre las cuestiones operativas del staff de Freudiana, y cómo se llega a participar en el mismo?, ¿es por invitación, se proponen ellos mismos?, ¿cómo rota este staff?, ¿cómo hacer con una revista así de fuerte, así de leída? Tengo entendido que el staff está conformado por la directora y diez integrantes del comité de redacción, ¿cómo es trabajar en este equipo?

CG: Es un comité muy activo, muy muy vivo. Participamos todos, como Comité redactor, en la construcción y en la invención de cada número, la tarea de lo que nos gusta llamar "una puesta a punto de los textos", que consiste en revisarlos, corregirlos... no nos gusta mucho usar la palabra "corregir" por eso decimos "puesta a punto". Proponemos algún cambio al autor –si es que hace falta– revisamos puntos, comas, la precisión de las citas es muy importante. Estamos pendientes de estas pequeñas grandes cosas. Vemos página por página, nos lo tomamos muy en serio. Una vez maquetada en digital, mi colega Erick González y yo hacemos otra revisión y, finalmente, hay una revisión general última, ya en papel, que la hago yo.

En el caso del Comité de redacción actual, invité personalmente a cada uno los integrantes a formar parte de él. El Comité rota, sí –yo creo que es lo mejor que puede pasar en los lugares que ocupamos, la permutación–, pero rota teniendo en cuenta cuando cada quién quiere hacerlo. Actualmente, ocho de los diez integrantes del comité de redacción son nuevos.

Y ¿cómo hacer una revista, decías, "así de leída"?… Para mí es fundamental el deseo y la relación que cada uno tiene con el psicoanálisis, con lo escrito y ¿por qué no? con su síntoma. Una de las cosas que para mí ha sido básica es el cuidado, en el sentido de velar hasta por los detalles más mínimos, desde la edición de los textos, su puesta a punto, empezando por la portada; y luego, los detalles, los artículos, los casos, la elección del eje, el editorial, la distribución. Hemos tratado de poner un especial interés y llevar a cabo un trabajo un poco más intenso, últimamente, en la distribución de Freudiana. Ahora está llegando a las Jornadas de las escuelas, a la sede de Ancón de la EOL y también está llegando a varias librerías en Buenos Aires.

Gabriel Roel: Tocaste el meollo del asunto del libro, su secreto, porque recordemos algo importante a subrayar: es una revista-libro. Su importancia radica en su uso y su circulación. Por otra parte Freudiana logró contrarrestar el diseño de cuerpo de letra y el blanco sin ceder a la imagen, y eso no quiere decir que no lleve imagen porque su portada hace que la imagen vaya al arte, mediante el arte de tapa a partir de sus temáticas.

CG: Sí, fue lo que intentamos hacer. ¡Me gusta la idea, tal como la planteas: revistalibro! Porque es cierto que le damos el uso de un libro, la subrayamos, la consultamos, la citamos. En cuanto al tema de la portada, de la imagen, me parece que quizás a veces se tiende a pensar que en una revista de psicoanálisis esto no es importante. Sin embargo, yo creo que sí, que es muy importante la presentación de la revista. Si quieres promover la lectura de la revista más allá del público habitual, para fomentar la lectura del psicoanálisis, la portada puede –si estás en una librería, por ejemplo, o en un stand de libros– ser lo que empuje a alguien a empezar a leerla. Y en su interior también hay que cuidar la presentación, porque si una revista, por dentro, es muy "apretada", sin espacios ni márgenes, si la letra es muy pequeña, si hay muchas erratas o cosas por el estilo, es más fácil que desistas de leerla.

Rosana Fautsch: Freudiana cumplió su veinticincoavo aniversario con el número 75, con la presencia de Jacques-Alain Miller como asesor, y rindiendo homenaje a Carlos Rolando, creador de las portadas inolvidables de la revista. En dicho número se incluyen las aportaciones de sus directores (1991-2016) que responden a una pregunta brevemente, trece directores hasta ese momento, la permutación en la vida de Escuela. Freudiana conquistó sin duda alguna el agalma que la hace especialmente valorada.

Como directora de Freudiana, ¿Cómo recibes la transmisión de lo clásico de la revista?, ¿Qué nos podrías contar al respecto? Y en ese sentido ¿Qué aspecto de la interpretación editorial subrayas para el momento actual, tanto de nuestra comunidad analítica como del contexto de la EFP y la sede de Barcelona de la ELP? Por ejemplo, en Freudiana 80 estrenas Signos de Interrogación, sección dedicada a entrevistas…

CG: Preservar los elementos clásicos es muy importante porque creo que entre ellos también están los fundamentos epistémicos. Por ejemplo, si hay algo que considera fundamental y espero que nunca cambie en Freudiana, es la sección La Orientación lacaniana, en la que publicamos y traducimos cursos de Miller. Otra cosa que también me parece que es clásica de la revista es el cuidado que se pone en los textos que elegimos para publicar –el cuidado en el sentido que les decía antes– pero también en la fuerza epistémica que tienen muchos de estos textos, lo cual supone a veces saber a quién en concreto se puede sugerir que escriba sobre un tema, a partir de un conocimiento de las aportaciones de los colegas del Campo Freudiano, ya sea en jornadas, congresos, por ejemplo. Publicar, dar a conocer producciones, investigaciones que son fuertes, interesantes, sugerir temas para artículos futuros. Para esto, para elegir los textos a publicar, hay que decir que hay un comité lector de Freudiana que debate los textos uno por uno.

Pero insisto en que una de las cosas que, junto con el Comité redactor, tenemos siempre en mente es lo que les decía antes: qué puede interesar en ese momento al Campo freudiano y el trabajo que se pueda hacer de Escuela, en la ELP en su conjunto y en la Comunidad de Catalunya; el otro aspecto que también mencionábamos antes es el siglo XXI ¿Cómo leer, cómo releer ciertas coordenadas de nuestra actualidad? y ¿cómo poder dar cuenta –en las distintas secciones de Freudiana– cómo poder dar cuenta de esas lecturas necesarias y oportunas? Creo que la sección Signos de interrogación responde también a esto.

Este tema, el de las entrevistas, lo estuvimos hablando durante unos meses con el Comité porque pensábamos en la mejor manera de poner en la revista algo que aportara frescura y un contacto con la actualidad. Para mí las entrevistas aportan algo de eso, algo vivo, que está ahí, sucediendo en ese momento.

GR: En ese sentido Claudia, yo por eso te decía que es el punto central, el hueso de la circulación masiva, general en la ciudad, ¿por qué? porque el secreto radica en que el objeto esté en las ciudades es su distribución, su circulación en la ciudad de los libros.

CG: Justamente lo que nosotros producimos lo ponemos a circular también en la ciudad y de ahí lo que Gabriel decía en relación a poner a circular el libro-revista en diversas ciudades como objeto-libro. Porque también podríamos dedicarnos a hacer una gran difusión de Freudiana digital, pero nosotros queremos preservar mucho a Freudiana en papel. Sin embargo, nuestros subscriptores tienen acceso a las dos modalidades, les llega Freudiana en papel por correo tradicional al buzón de su casa, pero también pueden acceder a la revista on line desde donde estén, sin que eso signifique que le restamos importancia al librorevista, a la revista-objeto.

RF: Eso me parece muy importante, Claudia, y aporta a mi pregunta, digamos, qué es lo que permanece, además el objeto revista circula en su versión no digital más allá de de lo digital propio del siglo XXI, es algo que se está cuidando, y se preserva, eso me parece esencial.

CG: Ahora que tú lo señalas, es parte de lo clásico de Freudiana conservar el libro-revista pero también otra cosa, que ahora podríamos llamar clásica, y es el acceso a todos los números digitalizados de Freudiana a través de internet. Eso también lo debatimos y le dimos vueltas en la Junta directiva. Había la opción de enviar Freudiana en papel y Freudiana, del mismo número, solo en formato digital, pero nosotros tenemos casi todas las Freudianas en línea y eso hace un gran archivo de todas las Freudianas digitalizadas. Decidimos no quitar eso porque si tú eres suscriptor, podrás entrar a todo el archivo de Freudiana desde el número 16 –dentro poco van a estar digitalizadas de la 1 a la 15–. Bien, creo que esto ya lo podríamos sumar a lo clásico de Freudiana.

RF: Es como un archivo, que no hace que la revista como revista pase, o sea caduque, sino que tienes un archivo que cuidas.

GR: Es el acceso al acervo, acervo digitalizado.

C.G.: ¡Exacto! Es que también cuidamos mucho la parte digital. Hay artículos que no van a encontrar publicados en la versión digital, hay otros que no están abiertos porque queremos proteger la confidencialidad, los testimonios de los AE´s, los casos clínicos, los artículos con viñetas importantes. Esto no lo hacemos de acceso para todos sino que solo lo podrán leer en el papel.

GR: Yo le llamaba a esto que estuvimos diciendo "lo clásico", lo llamé "lo invariante" en la pregunta, retomando un ya clásico ensayo de Germán García, editado por editorial Argonauta en Barcelona en julio de 1980 "Oscar Masotta y el psicoanálisis del castellano" -reeditado el año pasado en Buenos Aires "Oscar Masotta y el psicoanálisis castellano" (Santiago Arcos editor, 2017)- allí su autor se pregunta: "¿Por qué Freud, en su Historia del Movimiento Psicoanalítico no registra el trabajo de Ortega y Gasset "Psicoanálisis, ciencia problemática" de 1911? y ahonda, argumenta : "Suponiendo que no lo conociera, no podía ignorar que detrás de López Ballesteros, al que cita, se encontraba Ortega y Gasset y el grupo de intelectuales españoles que buscaban en la cultura alemana un soporte para cortar con la cultura francesa. Por otra parte, la edición del primer tomo -que Freud leyó- estaba prologada por Ortega y Gasset con fecha de 1922. ¿Acaso la posición de Freud, marginal en la cultura alemana, le hacía sospechar de las buenas relaciones de los españoles con la misma, con la cultura alemana? Freud cita a Marañón, famoso en ese momento y ajeno al psicoanálisis y a las posibilidades de propagación que buscaba. ¿No deseaba respaldar a intelectuales y filósofos en un país donde había fuertes autoridades médicas que le daban la espalda?" (pág. 162). Germán García afirma en 1980 que "son preguntas que no podemos responder por el momento", pero teniendo en cuenta lo invariante y los años transcurridos y, sobre todo, la perspectiva persistencia de Freudiana durante los últimos veintiocho años subrayo uno de sus últimos editoriales también de 2017, el del número 81 dedicado a "El factor C". ¿Qué reflexión te merece este asunto en torno a la cultura analítica como práctica dentro de la cultura general actual? Pregunta advertida del texto que lleva tu firma en "El factor C" (pág. 7-8) donde bien sitúas al "discurso corriente en el que vivimos inmersos" parafraseando a Jacques Lacan del Seminario XX alrededor de lo que "llevamos a cuestas sino como una plaga, porque no sabemos qué hacer con ella si no es espulgarnos."

CG: Pues no sé, me parece que hay varias preguntas aquí. Y, en realidad, no puedo responderlas todas. Me podría centrar en esta reflexión última que tú subrayas del factor c y el psicoanálisis. La primera cuestión es que yo no la llamaría "cultura analítica", no me parece que haya una "cultura analítica", pero sí me parece importante subrayar, reflexionar –por eso escogimos en el número 81 el eje "el factor c"–, poder adentrarnos en una suerte de análisis de la cultura contemporánea. ¿Qué quiero decir con esto? Las citas que mencionamos en el número 81 de la revista son indicaciones de Lacan de los años cincuenta en relación a este factor que el llamó "el factor c", es decir, el factor cultural, que hoy en día –época de la globalización, el capitalismo, la ciencia, los nacionalismos y el ascenso del racismo– muchas modificaciones importantes de la contemporaneidad invitan a releer. Es muy interesante hacerlo. Es lo que nos demuestran nuestros colegas que escribieron para este número, lo que nos enseña también Marie-Hélène Brousse en la entrevista que le hicimos y que titulamos "Dimensiones del factor c." Hay una lectura contemporánea de estas indicaciones de Lacan. Entonces, lo que tú mencionas del discurso corriente en el que vivimos es –me parece que aludías a esto– la cultura que llevamos con nosotros y que creo el psicoanálisis puede despertarnos, hacernos cosquillas para hacer algo con ella, tal como Lacan lo mencionaba en el seminario XX y yo cito en el Editorial al que te refieres. Me parece que en torno a ese llevar a la cultura "a cuestas sino como una plaga" o también al "malestar en la cultura" y Freudiana, es que Freudiana misma intenta hacer –y lo enlazo a la primera pregunta que hacía Viviana sobre nuestra política de publicaciones– tanto esa lectura del siglo XXI de la que hablábamos como de lo clásico, de lo que cambia y lo que queda, para decirlo de otra manera. Con esto me refiero a los diversos pequeños factores c que hay, porque por mucho que llamemos globalizado al mundo, vemos que hay pequeños factores c en cada una de las ciudades donde vivimos, en cada grupo, en cada pequeño ambiente que se arme. Esto no quiere decir que dejamos de lado la rigurosidad epistémica ni los conceptos y nociones de las diversas épocas de la enseñanza de Lacan.

VB: ¿Cómo es la relación con el asesor o qué función cumple a la hora de crear el número siguiente?

CG: Jacques-Alain Miller está presente sobre todo cuando se trata de publicar y traducir sus textos y sus cursos. Él autoriza esto y también puede indicar con quién hay que ponerse en contacto para un texto determinado.

VB: Siendo que Freudiana es la revista de la Comunidad de Catalunya, ¿cómo es su interacción con la sede?

CG: El funcionamiento es que yo como Directora de Freudiana soy parte de la Junta directiva de la Comunidad de Catalunya, y en la Junta directiva es donde se discuten las cuestiones políticas de la revista. Se discuten, se plantean, se dilucidan y luego, evidentemente, yo comunico esto al Comité redactor y también con el Comité redactor lo discutimos. Soy también un puente entre los colegas que me comentan o me hacen llegar comentarios respecto de la revista, el Comité redactor, el Comité lector y los miembros de la Junta de la Comunidad de Catalunya.

¡Gracias a ustedes, gracias a Glifos! Muchísimo gusto de conocerlos a través de la voz. Seguimos en contacto. Abrazos a todos.